sábado, 26 de diciembre de 2015

Brindo por los cambios

No hay mejor resumen del 2015 que el saber a quién tenía a mi lado hace 360 días y a quién tengo ahora.

Si tuviera que definir el 2015 en una palabra, sería "cambios". De compañía, de música, de sitios y de forma de ser. Probablemente hace un año me preguntáis que dónde creía que estaría ahora mismo y me equivocaría por completo. Me equivocaría como me he equivocado a lo largo de todo el año, pero me alegraría de haberlo hecho. Me alegraría de haberme equivocado, de haber juzgado mal, de haber dejado puertas abiertas e incluso de haber cerrado otras, pero sobre todo me alegraría saber que, por muchos años que pasen, hay puertas que nunca se cierran, hay ventanas que siempre están abiertas y hay canciones que nunca me cansan.
Tengo derecho a seguir equivocándome en el 2016, pero, de momento, sé con quién. Sé quiénes quiero que se me vuelvan a pasar por la cabeza dentro de 365 días al escribir algo así, se a quiénes quiero desearles un feliz 2016 y sé con quiénes seguir equivocándome (un año más o el primero de muchos).

Soy la mítica que se pone sentimental en estas fechas, pero este año quiero brindar por el 2015 y un 2016 incluso mejor.

Brindo por esa chocolatina el día de Reyes en clase de alemán.
Brindo por habernos quedado encerrados en la biblioteca y haber grabado un videoclip en ella.
Brindo por los viajes. Por todos.
Brindo por las visitas.
Brindo por las despedidas, pero sobre todo por los reencuentros.
Brindo por el C4, la guitarra, las canciones, los dardos, los tram, los paseos, las bicis.
Brindo por los Gafados.
Brindo por las clases con Tosic y las de Phraseology.
Brindo por un marzo en Santiago, en Coruña y en Vigo.
Brindo por la vuelta a la rutina, el Cospudener, las tardes de estudio y las cenas.
Brindo por todas las series.
Brindo por esa final de la Champions en Berlín.
Brindo por el Holi pasado por agua y por Lost Frequencies en el lago.
Brindo por las barbacoas y la Party room.
Brindo por esa libreta con todas vuestras firmas, por la Strada y por sus pizzas.
Brindo por haber llegado a casa y haber entrado en quirófano en menos de 24 horas.
Brindo por el Apóstol, el Marisquiño, Vilagarcía y las fiestas de Ferrol.
Brindo por las fiestas de Doniños, las rutas en coche y las estrellas fugaces.
Brindo por haberme perdido el Carnaval y tener uno de verano.
Brindo por haberos conocido, por las cenas, las pelis y los juegos.
Brindo por los jueves, San Teleco y el Cuvi.
Brindo por los miércoles de cine, los jueves de aventuras y por Jalisco.
Brindo por Villa Pum, los plátanos, las albondigueis y la decoración.
Brindo por los planes y por la falta de ellos.
Brindo por la confianza.
Brindo por los reencuentros navideños.

BRINDO POR TODOS VOSOTROS.

Gracias y (sed) felices (fiestas).



jueves, 3 de diciembre de 2015

D·E·Z·E·M·B·E·R

Puede que penséis que esta es otra de esas entradas en las que me quejo de todos vosotros, pero no, se encendieron las luces y mi morriña (de la buena) navideña vuelve al ataque. Que va a ser Navidaaaaaaad, y hay árboles y frostisetos y se come turrón.
Al abrir la primera ventanita del calendario de Adviento con la ilusión de una niña de 5 años, salieron recuerdos. Salió el olor del mar en diciembre, el sabor de una hojaldrina al salir del cole a media tarde, la emoción con la musiquita de los anuncios de la tele y las revistas de "me lo pido" de Ali Juguetes. Salieron las tardes de gente por la calle comprando esas socorridas colonias y rompiéndose la cabeza para el maldito amigo invisible. Salieron las reuniones familiares y los empachos. Salieron las discusiones por la fiesta de fin de año y los recuerdos de ataques de risa bañados de uvas a las 00:00.
Y salieron mis ganas de escribir, así que aquí estoy, con una manta, mis zapatillas de Olaf y un árbol con cajas forradas de Tiger debajo. Y música, que no falte la música. Por un momento me apetece olvidarme de los exámenes, me apetece olvidarme de lo estresada que estoy (y de lo haters que estáis todos), me apetece un colacao y me apetece un viaje. Me apetece leerme, leerte, leeros y me apetece bailar.


Ala, buen finde a todos.