lunes, 29 de septiembre de 2014

19 veces 29

Hace 3 días era la persona más insoportable sobre la faz de la tierra, hoy os doy las gracias porque, si hay algo que no me esperaba para entrar en los 19, eran un paquete en la puerta (porque sí, el cartero sí llega a casa) y una sorpresa en dropbox.
"Sabíamos que los alemanes nos las cobrarían por la Eurocopa y por el Mundial...pero no creímos que se fuesen a llevar a una de nuestras amigas..." Y lo que yo no creía era que con casi 2000km de por medio podíais hacerme sentir tan en casa. Procedo al discurso de agradecimiento de los Oscars.

De Coo, prometo no olvidaros y volver, que la comida en el corner queda pendiente para celebrarlo.

"Este vídeo é para acercarte un pouco máis a Frungidores agora que non estás"(gracias por el pedazo de Doniños y por el pedazo de Lara).

Yagueta, aunque no se entienda ni la mitad de lo que dices, gracias a ti y a las Marías de la Alameda por la felicitación jajajajja

Si te has quedado despierta siendo una marmota humana sólo para felicitarme a las 00:00, es por algo, así que prometo no tener en cuenta que "no seas mucho de hablar con la gente" si nos ponemos al día de vez en cuando. Pero vas a caéh, te lo digo mujéh!

Que Leipzig va a ser una misión cumplida lo saben hasta en China, y que te cantaré en Navidades todo lo que no haré estos meses, también. Gracias por aficionarme al Ferrolano y gracias a las dos por ser tres y por ser Big Three y casa. Nos vemos en el agua.

Prometo ponerme el mandilón para volar si tú prometes que dejarás de roncar por mí, que te oigo desde aquí lupiluuuu. (Tienes un sitio guardado el 22 de diciembre para celebrarlo en Doni).

Ni la distancia ni la "desdicha" van a cambiar nada, aquí estoy para contarte todo y más. Tranqui, tendrás tu posavasos y no te cambio ni por Ylos y el del patinete juntos, Bork.

Evi, allí te espero, que son muchos años y solo acabamos de empezar. Y gracias a la pareja oficial de frungidores por no olvidarse de mí(y felicidades Miko).

No sé si darte las gracias por que me hayas felicitado cuando tenías que hacerlo o pegarte por que eso sea raro. Me quedo con lo primero y la promesa de ese vídeo bailando, Charlie.

Y ni el buen gorgorito final ni nada, lo mejor de vuestra estelar aparición es, sin duda, que me habéis demostrado que el sentimiento de Spotify premium sigue ahí. Meri, cuando esté triste me imaginaré a un panchito corriendo a ritmo de Corre corre corasón, y Alex, si aún así sigo triste recordaré el último minuto de las tomas falsas. Gracias a los dos por hacerme reír y por estar en todo.

Aunque falte más de lo que nos gustaría para Navidades, te cansarás de mí en esos días, que Trueno y yo te echamos de menos cara de red.

Por último, pero no menos importante... porque nos hemos vendido la dignidad el uno al otro, porque JM bendijo la unión, por merecernos y por seguir sorprendiéndonos, gracias por quererme más que tu madre. Y por el típex, sobre todo por el típex.


FELICES 19 PARA MÍ Y PUNTO.




domingo, 21 de septiembre de 2014

Empieza a crear la banda sonora de tu septiembre, buen rollinssss, que boa falta fai.

Wir sind im September. Wilkommen Herbst. 
Caen las hojas y también los ánimos.
"Cuando baja la marea, cuando aprieta el corazón"
Bajan las temperaturas, los calendarios vuelven a cobrar sentido y los relojes dejan de ser una simple marca del sol en la muñeca.
Nuevas ideas, nuevos propósitos y nuevas fotos en la pared de esa habitación universitaria.
"Y a ver cómo te explico yo..."
Cambios de aires, cambios de armario, cincuenta y cuatro promesas.
Cambios, al fin y al cabo. Caaaaaaaaaaaaaambios. It's time to change(?). Unos más y otros menos, pero septiembre es, sin duda alguna, sinónimo de cambios. Más que enero, más que junio y más que un día que no sabes que ponerte antes de salir.
La distancia me confunde. El contacto con los de siempre se resiente, pero vuelve la relación con quienes menos te lo esperas. Es raro(no digo diferente, digo raro). La distancia me confunde y mucho.
Suerte, fuerza y buen curso amiguitos. Que todo siga tan bien como hasta ahora y que todos os acordéis de vuestras/nuestras casas siempre que caiga la lluvia sobre suelos gallegos. Abrigaos, que se acerca el invierno y no estoy yo para abriros las puertas del 2ºA con pizzas y palomitas en mi supersofá.
Y aquí os dejo el caos que viene siendo mi cabeza estos días. No lo entendáis, que ni yo lo hago. No lo intentéis, lo único que vais a conseguir es darle tantas vueltas a la cabeza como yo a Trueno en una rotonda con Frozen de fondo.

Empieza a crear la banda sonora de tu septiembre, buen rollinssss, que boa falta fai.


Ah, y maloserá.

sábado, 6 de septiembre de 2014

Hemos pestañeado y se nos ha ido de las manos

Las despedidas son la mayor porquería en este mundo, y no, no se me dan genial. Seguiré diciendo cada año que ha sido mi mejor verano, si prometéis estar en él para el siguiente. Y como no me gusta despedirme, lo hago con una semana de antelación, para tener tiempo de asimilar que no vuelvo a pisar Ferrol hasta el 21 de diciembre y para empezar tranquila la cuenta atrás. Sé que llevo quejándome un mes y que estáis de mí hasta los mismísimos, pero entendedme, me he quejado de todo desde que tengo uso de razón, aunque en el fondo me encantan la mitad de esas cosas.
Y os voy a confesar algo: tengo miedo de irme. Tengo miedo del alemán, tengo miedo de morir de hambre porque soy una inútil cocinando, tengo miedo de perderme de camino a clase y tengo miedo de caerme de la bici. Y me da igual, porque a la vez tengo tantas ganas que no os da la olla. Pero, sobre todo, tengo miedo de volver. No de volver sin más, sino de volver y lo que me pueda encontrar. De que ya no nos sentemos en el murito de Armas, de que el 5ºE tenga el sofá ocupado, de que no haya sitio en el ferrolano y de que Doniños cambie tanto que no lo reconozca. De que haya alguien ocupando mi lugar, o que ya no haga falta que os de la vara todos los días.
En serio, sólo tengo que mirar 12 meses atrás para darme cuenta de lo que podemos cambiar en un año. Hace un año estábamos todos perdiditos en las presentaciones, loqueando cada jueves o en un Monbus cada domingo. Pero hemos pestañeado y se nos ha ido de las manos. Cerré los ojos tomando algo en Pichu una tarde de mayo y los he abierto con las maletas hechas y las fotos de este año en la de mano.
Igual es porque somos diferentes, o porque queremos parecernos de vez en cuando. Puede que sea porque el roce hace el cariño, o porque el cariño hace el roce. Quizás porque donde hay confianza, da asco, o por dar más confianza que asco. A lo mejor tiene que ver con las risas. Muy probable. Pero el caso es que os voy a echar de menos, y que, si vuelvo, es por vosotros.La confianza ganada (y no la forzada) es la que realmente vale.
No se puede decir que hayamos vivido miles de veranos ni que compartamos un trillón de intereses, pero bien está lo que bien acaba. Así que, feliz última semana de mi verano.