jueves, 19 de abril de 2018

EL UNIVERSO HABLÁNDOME AL OÍDO: TÚ DISFRUTA DEL CAMINO

"Puro nervio, taquicardia", esperanza y sorpresas
Por las cosas que no cambian y por todas las que lo han hecho a la fuerza de un futuro impredecible
Y el aleteo de una mariposa hace 4 años que hoy recordó lo que nunca había sido suficiente y que ahora cae por su propio peso muerto
Cuando la relatividad (se) cobra todos los sentidos y más de una víctima y me alegro de no entender en pasado y aprender en presente
Que sigue habiendo días que te sientes más lejos de casa que nunca, que esas cuatro paredes se cierran y quieres salir corriendo, pero el aire en la cara y el sol de mediodía sobre las baldosas te recuerdan que ya estás en casa

Uno siempre vuelve a los lugares donde fue feliz.

lunes, 2 de abril de 2018

A cidade da eterna despedida

"Los que pudieron escapar juraron no volver jamás", pero estamos condenados a volver, o bendecidos por ello, vete tú a saber. 
A pisar sus calles y salpicar sus charcos, a respirar su petricor y su olor a sal. O ese incienso que cada año deja un informe sobre las cáscaras de pipas en las aceras y los paraguas esperanzados (o demasiado optimistas) en Amboage. A no saber qué tiendas habrán cerrado la próxima vez. 
A vivir con una morriña constante y alegrándote al escuchar un acento cantarín. A criticar lo que fuera llaman pulpo a la gallega y empanada gallega.
A despertar, siempre, con incertidumbre y ganas el lunes de Chamorro.
A los "cuánto tiempo, tenemos que tomar algo con estos" delante de la Apotheka. A toda la gente de la que no te despedirás más y toda aquella que sigue en tu agenda de compromisos sociales.
A los rumores, las caras conocidas por la calle Real que te has recorrido una y tantas veces con un croissant de Popi, o unas chuches de Ricorico, o arenas en la mochila al volver en una lata de sardinas desde Doniños.
"La costa oeste mirará toda la vida cara al mar" y yo necesitaré despedirme por lo menos 3 veces cada año.



miércoles, 28 de febrero de 2018

Let it snow

(En mi antiguo móvil tenía cosas como esta y qué ilu encontrarlas)


Que hace frío y que aquí dentro también llueve. Que el viento revuelve las hojas pero también mis ideas. Que no lo sé.
Me cuesta poner sobre el papel el torbellino de mi cabeza. La tormenta de palabras, el tornado que no me deja dormir. 
Lo peor es que eso es lo mejor. Que me inspiro en mis debilidades y a veces soy tan fuerte que no me las puedo inventar. Ni imaginar. Ni describir.


Es más fácil cuando es difícil, pero prefiero que se me compliquen las palabras, que siga girando el torbellino y que se lleve todas las hojas que ya no quieren seguir en pausa⏸. Y nunca rebobinar ⏮. 
Bendita adrenalina. 
Date tregua. 

Pero no sueltes el play  ▶. 

domingo, 28 de enero de 2018

Hazlo

Prueba cosas nuevas, ve a ese restaurante, da ese mordisco, cómprate ese capricho.
Cambia un poco de aires.
Déjate emocionar, llora hasta reír y ríete hasta llorar. Sé tú. Di que sí. Siempre que quieras. 
Duerme poco y remolonea mucho, pero baila más. Haz regalos y déjate mimar. Escucha ese nuevo estilo y grita esa canción que tanto te llega. Ponte esos vaqueros que te sientan tan bien.
Escribe todos tus escalofríos. Ilusiónate aunque digan que es inútil. Lee del primero al último de tus lunares, piérdete y sigue con las estrellas. Dibuja tus cicatrices y píntalas de colores, aunque se te dé fatal.
Dedícate un día entero, lee con los pies en la pared y déjate convencer. Deja que te sorprendan. Que te asuste lo bien que estás. Que te canten y que te hagan reír.

sábado, 30 de diciembre de 2017

Este sí ha sido mi año

Una sucesión de momentos oportunos, de decisiones correctas y de muchos muchos cambios.
("No me gustan", pero creo que empiezo a pillarles el truco).
Empezó en Vigo con un TFG a cuestas y termina en Barcelona (más o menos) con un TFM a la vista y un título a las espaldas.
Terminé 2016 con miedo a no estar a la altura de muchas cosas y empiezo 2018 en la cima de todas ellas.
Empecé el año con más dudas que ideas claras, con 10 opciones que no me convencían y sabiendo que me faltaba algo. Lo termino con la cabeza muy ordenada, un gran acierto y tantas cosas que no sabría por dónde empezar.
Y es que me ha llevado a Milán, Florencia, Vigo, Santiago, a una Barcelona que acabaría siendo mi casa sin tener ni idea en aquel momento, a Madrid, Saarbrücken, Frankfurt, Pontevedra, Nueva York, el Grand Canyon, Las Vegas, Los Ángeles, Yosemite, San Francisco, Lugo, Coruña, Málaga, Benicassim, Toulousse, Montpellier, Niza...
Me ha regalado fuegos artificiales, más dolor de barriga por reírme que nunca, OT, una graduación que podía haber salido mal, una cabra, firmas, muchas tardes y noches de bares, un disfraz improvisado, mucho surrealismo, skypes, nudos, dos décimos de lotería, dos sobres con mi nombre, un panda, horas de confesiones, una postal con un girasol, un lacito rosa, una bola de Navidad francesa, un mandilón de cuadros, noches grandes y pequeñas, dolores de garganta, puestas de sol increíbles, una mañana en el banco, horas de papeleo, desayunos, meriendas, comidas y cenas, estrellas fugaces, horas de mar.

Me ha traído música en todas las formas posibles, horas de cine y muchas películas, planes infinitos, tardes de relax y muchas historias que contar.
Hay años que no dejan huella, que llegan y se van sin dejar rastro. A mí 2017 me ha cambiado de pies a cabeza, me ha hecho ver más allá que nunca y me ha acercado a gente que no sabía que existía. 2017 me ha traído a donde tenía que estar. Y espero que 2018 no me quite eso. Cada año soy más y es gracias a los que me animáis a serlo.

Porque qué bien se está cuando se está bien.