martes, 30 de diciembre de 2014

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Es hora del mítico (típico) texto de fin de año y blaaaaaaaablabla. Ya sabéis que yo nunca quiero ser menos.
2014 sinónimo de viajes, de experiencias y de amistades. A pesar de que, como cada año, la fiesta que empezó el 2014 fue más expectativa que realidad, bien está lo que bien acaba. "Sea cuál sea el sitio donde se termine el año, lo más importante es celebrarlo con los de siempre, poner buena cara al año que entra, bailar hasta que suenen Los Limones como señal de que la fiesta termina e ir a descansar los pies acompañados de un buen chocolate calentito con churros cuando ya sea de día. El uno de enero se ha hecho para descansar." O eso dicen.
Me he pasado el 90% de este año fuera de casa. "Luego escribiré Berlín, para que llegue el invierno". Capitales, pueblos y mucha, mucha carretera (y casi tantas horas de aeropuerto). Maletas. Pffff, las maletas. Viva la vida. Pero vivan las soluciones, hakuna matata como forma de seguir adelante. Maloserá como forma de vida. ¿Lo mejor de todos esos viajes? La compañía. Un viaje solitario pierde casi toda la gracia (y el último, de casualidad solitario, perdió también la maleta).
No quedan atrás los km en Trueno, el tren a Villagarcía o cualquiera de los buses que cogí a Vigo o a Santiago (que no fueron pocos). Ni tampoco las rotondas a golpe de Let it go.
Idas de olla, planes improvisados y mucha fiesta. De nuevo con los de siempre y por primera vez con los recién llegados. Hiperactividad multiplicada por falta de horas de sueño y más siestas que en toda mi vida.
El 2014 ha traído tantos cambios que no voy a nombrarlos, se ha llevado a menos malas compañías que el anterior y ha acercado más que nunca a quien lo merecía. Me ha presentado a mucha gente maravillosa y ha permitido que no cambiaran las cosas con los que decidieron no marcharse. Y si hubo cambios, siempre para mejor.
Pero ¿y el verano? Madre mía, EL VERANO. Junio viajero, julio de visitas y de recorrer Galicia, agosto de fiestas y de recorrer más Galicia. Verano de reencuentros y septiembre de despedidas. Hasta dentro de 3 meses.
Pero vaya 3 meses. Leipzig tardando menos de nada en convertirse en mi casa y vosotros, gafe tras gafe, en mi familia. 3 meses muy musicales, muy fríos y durmiendo poco, pero con una rutina maravillosa.
Y llega diciembre sin que nos demos cuenta. Llega diciembre y toca volver. Tocan sorpresas, toca aeropuerto, toca Coruña y también Santiago, toca 5ºE y tocan más cambios. Pero toca casa, sofá y mi cama. MI CAMAAA. Desgraciadamente 2 semanas no dan para mucho, pero sí para más de lo que creía. Esta noche se lía y ya por la mañana nos contaremos nuestros problemas bañándolos en chocolate.
Así que eso, a quien quiera darse por aludido, gracias por este año de viajes, por las idas de olla, por las despedidas y reencuentros, por las horas de loquear, de sinsentidos y porque todo tiene su momento.
Yo me llevo en la maleta muchos momentos, muchas promesas y lo que he madurado este año, que no es poco (espero que no me la pierdan).
Nos vemos en el agua, en dos semanas estamos y gracias por venir. Feliz 2015 a todos.



PD: a algunos os veo en unos días, de otros me toca despedirme y a quienes ya no veré hasta marzo, tranquilos, está a la vuelta de la esquina, lo soportaréis.


lunes, 22 de diciembre de 2014

2014[level 95% completed]

Aquí estoy de nuevo, sí. Dos es casualidad, pero tres ya se considera costumbre, así que lo siento mucho, gafados, sé que odiáis que escriba estas cosas, pero… a punto de cumplirse 3 meses desde nuestra llegada, a punto de finalizar el 2014, y con un ratillo por delante en el aeropuerto, tendréis que soportarlo.
No puedo publicar esto ahora mientras lo escribo, por razones obvias, pero en cuanto ya no haya más sorpresas que dar, lo haré.
Si 3 meses no son más que suficientes para conocer a una persona (o a un grupo de ellas), que vengan y me lo demuestren, porque si lo que tenemos no es confianza que me digan lo que es. Formáis parte de mi día a día, de mi semana y de mi rutina. Volver estas dos semanitas a casa me servirán para darme cuenta de lo presentes que os tengo y de lo “familia” que somos. Cuando diga que “amo la vida todo ya” o empiece una sorpresa con un “lalaa” o suene una de nuestras muchas canciones, no será lo mismo porque nadie lo entenderá. Pero "en dos semanas estamos".

Y a los que estáis ahora en Ferrol, Coruña, Santiago, o donde quiera que estéis, sepáis o no que en unas horas nos vemos: no me olvido de vosotros y tengo unas ganas de veros que no os da la olla.

Y ahora que ya ha pasado mi estresante jueves de viaje, mis pocas horas de sueño y mis sorpresas por Galicia adelante, puedo decir que, a pesar de que me atrasaran el vuelo, estuviera más de 12 horas viajando y me pierderan la maleta, valió la pena.

domingo, 14 de diciembre de 2014

FELICIDADES RAQUEL

Empezamos copiándonos el vestido de la comunión y acabamos mandándonos notas de audio insultándonos para demostrar lo mucho que nos echamos de menos. Y sí, nos echo de menos.
Hemos crecido tanto sin darnos cuenta que pasamos del bus al coche, de Armas a Velvet y de Velvet al Dolce, del "5:30 Correos" al "te recojo a menos 10".
Pero hay cosas que nunca cambian, ni pasando de casi 24h al día juntas a estar sin vernos 3 meses.
No imagino diciembre sin tus recordatorios de cumple, ni enero sin tus quejas. No concibo febrero sin nuestra emoción por los Carnavales, ni marzo y abril sin 2500 momentos contigo. No habría mayo sin tus críticas a las lumas que empiezan a enseñar el culo, pero tampoco junio sin estrés ni julio sin libertad. Tampoco sé qué sería de agosto sin leerte 5 horas antes preguntando qué vamos a ponernos (pesada). Septiembre no sería septiembre sin tus siestas, ni octubre sin tu postureo. Pero noviembre no tendría sentido si no te propusieras escuchar música una vez más. Y 365 días después, se repite todo: nuestras noches improvisadas, nuestras idas de olla, nuestros viajes y nuestros momentos de hiperactividad.
Te quiero aunque te llame de todo, te echo de menos y nos vemos en 6 días*
Gracias por ser conmigo
Y aquí estamos, otro año después tú esperando tu felicitación y yo sin imaginarme un "año que viene" sin todo esto.