miércoles, 21 de septiembre de 2011

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¿Lazo? Sí. ¿Tutú de plato? Sí. ¿Sin pulseras? Sí. ¿Zapatillas? Sí. Ya está todo preparado, ya no puedo hacer nada más. Por mucho que lo intente, diez minutos antes de salir no me da tiempo a mejorar esas piruetas que llevo todo el curso practicando y que tanto me cuestan, o me salen en el escenario, o haré el mayor ridículo de mi vida. Pero lo mejor será que me relaje. Calentaré, sí, calentaré un poco, a ver si despejo la mente… Me subo a las puntas y hago un par de ejercicios para calentar, cuando de repente... ¡¡CRASH!! No puede ser, es imposible, no se me puede romper ahora… Ya no puedo estar más desesperada, corro hacia Tania, y le cuento lo que ha pasado, entre carreras y prisas. Tania me dice que me relaje, pero yo no puedo, quedan sólo ocho minutos para salir. Tania corre a los vestuarios del piso de arriba. Yo me quedo abajo, pensando, ¿y si todo el esfuerzo de este año se estropea por culpa de una zapatilla rota?, ¿y si no metí las zapatillas de repuesto?, ¿y si, por culpa de los nervios, no soy capaz de atármelas?, ¿y si…? ¡No! Relájate, todo saldrá bien, en seis minutos saldré ahí fuera y demostraré todo el trabajo de este año y sonreiré como nunca lo había hecho… Pero, ¿dónde está Tania con las puntas? Quedan sólo cuatro minutos. ¡Por fin! Tania viene corriendo con las puntas de repuesto. Rápidamente me quito las otras mientras Tania me prepara las nuevas. Tres minutos. No, no, no, con los nervios me tiemblan las manos y no puedo desatarlas, Tania me ayuda y al fin consigo quitarlas. Dos minutos. Me relajo, intento que no me tiemblen las manos y me empiezo a poner las otras puntas; primero los protectores, con cuidado, tienen que ir bien colocados; ahora las ato… Treinta segundos. Ya está. Estoy lista, están cerrando el telón. Tania me abraza y me desea suerte. Cinco segundos. Me coloco en el medio del escenario, cierro los ojos y sonrío. Abren el telón y veo a cientos de ojos mirándome fijamente, esperando que haga algo impresionante, pero en el momento en el que empieza la música desaparecen todos mis nervios. Ya. Empiezo a bailar, va todo bien, la gente aplaude con los saltos y con las piruetas. Llega el peor momento, las vueltas, empiezo a girar, y uno, dos, tres, cuatro… ¡Sí! Lo logré, todo mi esfuerzo se ha compensado. Termino de bailar con una sonrisa en la cara.


sábado, 17 de septiembre de 2011

Me comentan que...*

Recuerdo un precioso día de playa a mediados de mayo. De aquella aún teníamos clase... pero éramos felices. Nos quedaba poco menos de un mes para terminar los exámenes y vivir nuestro verano como nunca. Con fotos de ese día empieza mi áblum de verano 2011.
Recuerdo también las siguientes semanas; fueron duras, nadie puede negárnoslo, pero eran las últimas. Después vinieron los exámenes, los ensayos, el estrés, estudiar... y por supuesto la despedida.
Recuerdo un estresante 17 de junio en el Pazo da Cultura.
Recuerdo un relajado 18 de junio en el centro, contando todas nuestras aventuras.
Recuerdo otro estresante 19 de junio, con valerianas, mareos, chocolate, fotos y muchas risas, pero esta vez en el Teatro Jofre.



 Fue estresante sí, muchos nervios, puede que demasiados, pero fue maravilloso.
Así que GRACIAS.
Recuerdo también una despedida estupenda con todos vosotros, muy sentimental y con algunos llantos, muchas canciones y preciosas palabras. Recuerdo una bonita cena con vosotros, y recuerdo haber dicho que os iba a echar de menos. Sigo pensándolo.
 Recuerdo también el día de mi santo. Gran 23 de junio. Nos dan las notas. Montón. San Juan. De ese día recuerdo una caída al saltar la hoguera, recuerdo una gran tarde en la piscina, recuerdo una última mañana en los pupitres de clase y un vídeo hecho, como no, por Antonio.
Recuerdo una peli, Bad Teacher, y un gordo sentado a nuestro lado. Sí, Lara, recuerdo nuestra liada con tu móvil y el mío, con las tarjetas y con todo... ajajjaja


Recuerdo... sí, Tui 2011. Con gente nueva, gente de siempre, gente que faltaba, PadresNuestros en el pasillo(jejeje), kayak, calor, piscina, recuerdo el último día como el que más lloré, una semilla que plantamos entre todos, recuerdo noches en el suelo frío, que casi nos pisan la cabeza por la noche, las llamaradas del infierno, la camiseta del Albertito, todos los bailes, la caminata y las piñas(nunca recordaré como se llamaban...), resumiendo, el mejor Tui de todos, pero siempre A Fuegote;)
Recuerdo que después os fuisteis... sisi, me abandonasteis por un tal "Vilarbó" tss, chusma todos... y recuerdo que os eché de menos, muchísimo. Recuerdo haberlo pasado mal, por echaros de menos y por cosas que me superaban, recuerdo la espera de un palo, una piña y una llamada... que llegaron, cuando yo estaba en Madrid. De allí recuerdo mucho calor, la Warner y unos pantalones que me hacían daño... ajajaja
Pero sobre todo, recuerdo muchos nervios, muchísimos, más que nunca, y miedo, mucho miedo, a lo desconocido, al inglés, a Oxford.
Después de estos días en Madrid... sólo recuerdo haber hablado inglés como nunca, un examen muy fácil, mucha gente de fuera, rusos, alemanes, Barney, Millhouse, Regal, South Park, Dana, llaves, entrar por la ventana, mi clase, Ash, Katheryn, aburrimiento en el estadio, innumerables HIIII!!!, el ordenador por las noches para poner al día a Lucía, bailes divertidos con los alemanes en la discoteca, momentos de miedo, momentos graciosos, momentos tristes, un GRAN dia en Primark con María y María Luisa, Bonn Square, una tienda de cosas frikis, un packlunch asqueroso de lechuga y pepino, una cena en Pizzahut que nunca tuvo lugar, una cena envenenada, un encuentro inesperado, Punting, un "cumpleaños" divertidísimo, una pista de hielo y una alegría por megafonía, proyectos sin hacer, un camión de kebabs, buses rojos, Rose Hill, un paragüas quiri, dos días en Londres, unos gorros azules y unos diplomas con letras y números, unas petardas con acento ruso, un pitufo, un gorro de paja, una noticia en BBC, un partyfinger, grandes vaciles, una seal y una león marino, un lío entre Tom y Jerry, varios Antonia,  un contenedor abollado, un texto sobre pájaros que nadie leyó, una despedida, llorar mucho, madrugar, una discusión entre el fantástico George y mi host father, un aeropuesrto, una avión, un osito de peluche.

Sí, hablaba de Oxford.
¿Y de la vuelta? ¿Qué recuerdo de la vuelta? Haber llorado en el coche. Una noche en Pontevedra. Una duda sobre Doniños. Una decisión. Un sí. Recuerdo la playa, las postales, los abrazos, la puesta al día, la piscina, las fotitos, negociar la hora, una Irene enfadada, un viaje apretadas en el coche, canciones de osquesta de pueblo. Pero también recuerdo habérmelo pasado como una enana, porque hacía más de un mes que no os veía, y aunque parezca que nos quiero, lo hago, y os echaba de menos.

¡Alto! Rebobinad. Volved al 13 de julio. Ese día en el que vinieron las feas de Vigo, sisi, ese día que vino Marina a dormir a mi casa, y sacamos fotos con todo lo que se pudo encontrar en mi habitación. Ese día en el que me planchó el pelo, "porque le hacía ilu", y me quedó de peluquería, y ese día en el que le tuve que decir adiós y hasta el verano de 2012:(

 
Vale, ¿por dónde iba? Ah, sí. Recuerdo la visita de nuestro amigo Houdini, que como no podía vivir sin nosotras vino a vernos a Ferrol. Recuerdo días en surf, con Lombo, Borja, Iago y Blanca, saltadas de olas, caídas tontas y fotos con la Gopro. Una colchoneta en el terreno, cambiarnos en un cartón, un cartel de Spot descolorido y unos papeles amarillos con mi foto y el teléfono de la escuela.
 Recuerdo 1 semana en Pontevedra, dos conciertos, una visita de la más loca de Cangas. Y un día en Vigo también recuerdo, sisi jajajaja.
Después recuerdo 5:30 armas y tardes y tardes en el centro de un lado a otro, o, para qué mentir, sentadas en un sitio tooooooooooda la tarde. Recuerdo otros, hoy no me apetece bajar, y un día en mi casa viendo Quiéreme si te atreves, tiradas en el suelo. También hubo muchos, aunque no los que me gustaría, bus de las 3:30 a Doniños para pasar la tarde jugando a las cartas con nuestros masmes de la playa, viendo trucos de magia de Javi, bañándonos, cantando, rebozadas en la arena como croquetas...

Tengo también un buen recuerdo de una tonta durmiendo en mi casa un día a finales de agosto sin ningún motivo, y de muchas fotos ajjajajaja






Y no digo más. Sé que esta entrada es cutre, que me acuerdo de muchas cosas pero que me olvido de más de la mitad de ellas, o no, no me olvido, están en mi cabeza, pero unas más escondidas que otras, ordenadas por mi memoria en pequeños rincones de mi vida, que se hacen grandes al ver una foto, escuchar una canción, ir a un lugar o ver a un persona. Sé también que olvido muchas fotos, muchas canciones y a muchas personas, pero la caja de recuerdos que hay en mi habitación, se ha llenado este verano, y no sólo de objetos pequeños sin importancia..No, se ha llenado de objetos con nombres y apellidos, con olores, con sabores, y porspuesto, con banda sonora original. Se ha llenado de objetos pequeños que algún día cogeré y me harán sonreír, haciéndome revivir este verano. Gracias a todos.
*todo lo bueno se acaba.
Adiós verano 2011, hola bachiller. Deseadme suerte que estoy perdida y me espera un largo, frío y duro invierno.


Esta, por los de Oxford.

Esta, va por vosotras.

Y esta, va para cualquiera que tenga un mal día y necesite sonreír.

viernes, 2 de septiembre de 2011

La que lleva más tiempo sujetándome

para que no caiga. Ahora es ella la que necesita que la matengan arriba, sin dejarle que mire atrás, ni que intente bajar todavía más, simplemente mirando al frente, con la cabeza alta y subiendo poco a poco. Muchas veces puede que no parezca todo lo que hemos vivido juntas, porque como todos, también nos enfadamos y nos distanciamos, pero no puedo decir más a parte de que me alegro de que volvamos a estar como antes, pero más fuertes y mejores. Me alegra poder decir que podemos soportarlo todo, aunque sepa que no es cierto,  me gusta pensarlo. Me alegra poder decir que si yo caigo, ella caerá conmigo y me ayudará a subir, y que si ella cae, seré yo quien tire de ella hacia arriba, quien la ayude a volver a sonreír, cueste lo que cueste. Me alegra poder decir que sigue siendo ella la que sabe lo que me pasa con sólo mirar mi expresión. Me alegra poder decir que seguimos siendo las mismas niñas pequeñas que corrían por el patio diciendo que podíamos volar. Y me alegra poder decir que volverás a sonreír, quieras o no.
*Porque ahora eres tú la que me necesita, o eso quiero pensar.