jueves, 30 de junio de 2011

GL.

Naces y vives solo, naces y vives solo...(8) He de decir que no estoy de acuerdo con esa canción, esa bonita canción que nos pusieron para hacernos llorar, para que sintiéramos la letra, porque la sentimos. Y he de decirlo porque quien haya vivido lo que viví yo, seis años, si si, seis años, que se dicen poco, compartiendo, disfrutando, conociendo gente, y sobre todo formando parte de Grupos Lestonnac, no puede decir eso. Estos seis maravillosos años han estado cargados de risas, de momentos inolvidables, de talleres, de aventuras, de comidas, de "helados de campa", de agotadoras excursiones al Monte Aloia o a Portugal, de millones de fotos, de sentidas despedidas, de canciones, de días en la piscina, de noches sin dormir y corriendo por el pasillo para escapar de los monitores, de comida prohibida en las habitaciones, de veladas estupendas... falta algo, ¿no? Sí, me faltáis vosotros, la razón por la que he durado tanto tiempo yendo los martes al colegio a las tres y media, comiendo a toda prisa, la razón por la que sonreír, por la que entregar el papel y el dinero lo antes posible, para desear con todas mis fuerzas que llegara el maldito 26 de junio(en otros casos el 23), para pasarme tres horas en un bus muriendo de calor, la razón, solamente la razón ¿por qué? Por vosotros, porque sois mi vida entera, y me habéis enseñado muchas cosas, desde cómo salir de las habitaciones sin ser vistos hasta cómo querer a la gente con la que no estoy normalmente, a la gente que vive a kilómetros de mí, a la gente que veo dos veces al año (con suerte) con la que desayuno, como, ceno, duermo, camino... vivo, 5 días en Tui, en la casa de los maristas, en esa casa en la que hemos vivido tanto, en la que tenemos tantos recuerdos, en la que pensamos ya con "morriña" cuando nos viene un olor, un sabor, una imagen, cualquier detalle que nos lleve a pensar en ese lugar... en su puerta verde de metal, es sus baldosas naranjas, en sus carteles con el lema, en sus colchones azules con "floripondios", en sus mantas rojas o verdes de cuadros... En fin chicos, que sois mi 2ª familia y que os echaré de menos. Porque todo lo que permanece vivo en el recuerdo, no puede huír. Gracias, siempre grupos. Os quiero familia.

lunes, 20 de junio de 2011

Gracias.

Que sí, que no se acaba el mundo, lo sé, pero son muchos nervios, muchos bailes, muchos viernes y muchos festivales… muchos recuerdos junto a vosotras.
Puede que sea cierto eso que dice la gente de que el roce hace el cariño, porque otra cosa puede que no, pero cariño os tengo hasta el infinito, e incluso más allá. El tiempo nos ha hecho fuertes, más libres y sobre todo mejores.
No quería escribir una cursilada, ni ponerme nostálgica, escribir una de de esas míticas  “despedidas” que se hacen… pero sabéis como soy, y no lo puedo evitar.
Recuerdo el primer viernes que entré en aquella clase, seríamos 6 o 7, no más, y ninguna tenía ni idea de lo que pasaría, ni de quién entraría por la puerta; ni de nada. Por suerte por aquella puerta marrón de la antigua Academia Degas, ahora Allegro, entró Tania, a la que ya conocíamos, seguida de Clara. Esto, lo creáis o no, fue hace ya 4 años, que se dice poco.
Desde ese mismo momento empezamos a aprender a bailar, a expresarnos de una forma diferente, a soltarnos, a olvidar todo lo demás. Solo bailar.
Nuestra primera coreografía, “In my arms”, ¿la recordáis? Con aquellos vestidos grises del lazo negro y con lentejuelas… A este primer baile le siguieron muchos otros, “Rocky”, “Loba”, “Boom boom pow”, “Smooth criminal+They don’t care about us”, “What do you got?”, “1,2,3”, innumerables remix, “More”, “Burlesque”… ¿No son pocos, verdad? Debería nombrar no solo los festivales, lo que la gente ve, sino también lo que no ve, los ensayos, los nervios, los fallos, el estrés, el esfuerzo, la impotencia…
Alguna de vosotras se quedó por el camino, pero siempre estaréis ahí… Ahora sé que yo voy a seguir bailando, y no sola, pero lo que también sé es que muchas de vosotras, con las que compartí tanto de mi misma, se van, y las voy a echar de menos.

Gracias Allegro. Siempre tendréis un hueco aquí.


jueves, 2 de junio de 2011

La pequeña hada de alas delicadas y ojillos brillantes se posó sobre el alféizar de mi ventana. Hacía sol, y el pequeño ser resplandecía. Abrí la ventana y extendí la mano para que entrara en mi habitación. Ella agitó las alitas y fue dejando tras de sí un pequeño rastro de polvo de hadas. Luego me habló:
-¿Por qué no sonríes?
+Tengo miedo, fuera hay gente mala, gente mala que me quiere hacer daño...
-¿Por qué no te enfrentas a ellos?
+Son más grandes que yo, y no puedo hacer nada...
-Sólo una cosa convierte en imposible un sueño: el miedo a fracasar, así que ve adelante, si tienes un sueño persíguelo, no dejes que nadie te detenga.