sábado, 15 de noviembre de 2014

Disque a morriña nos vén de fábrica aos galegos, e vai ser certo

No sé si por tanto vivamos, soñemos y respiremos como galegos, o porque el otoño es traicionero, o porque ya era hora y punto.
Me falta el olor del mar, pero no el de marea baja. Me falta el coger el coche para perdernos por la costa, pero no los días de sofá. O sí: me faltan mi sofá, las palomitas y las invasiones al 2A. Me falta Compostela, con su lluvia, con sus quejas por mis innumerables visitas y con su corona en el corcho. Me faltan las cuestas y me faltan los domingos. Me falta quejarme por vuestra indecisión y ser la más indecisa de todos.
No quiero irme de aquí, pero quiero volver un rato



"Noviembre siempre triste"

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