(Le he vuelto a coger el gustillo a esto de escribir, siempre ha sido una buena forma de desahogarme, pena que lo abandone tan a menudo.) Tengo miedo de perder tantas cosas y a tantas personas, que me asusta dar cualquier paso y no hago más que quedarme en el punto exacto en el que estoy. Siempre habrá alguien que te diga "quien no arriesga, no gana" y cosas similares, y ojalá fuera tan fácil, pero no lo es. O sí, quién sabe. Mi filosofía de vida me impide seguir esa única y simple norma. No me malinterpretéis, no siempre he sido así. Para nada: he arriesgado, y he ganado, pero también he perdido y, como ya dije, me asusta perder. "everytime I try to fly, I fall, without my wings, I feel so small" "Viento del este y niebla gris, anuncian que viene lo que ha de venir. No me imagino qué irá a suceder, mas lo que ahora pase, ya pasó otra vez"
Ha volado septiembre y casi la mitad de octubre, ya de lleno en otoño, aunque se nos resista por aquí. Hace 2 semanas cumplí 30. Otra vez tengo el pelo corto, estoy en paz y sigo construyéndome cada día. El finde pasado volví a pasear por Vigo con calma. Por sus cuestas, su lluvia, su puesta de sol. Casi 10 años después. También tenía el pelo corto. Creo que la Alicia que paseaba por las cuestas de Vigo con 20 años estaría orgullosa de la que lo hace con 30. También lo estaría de la Alicia que cumplía 28 con la plaza recién sacada y completamente perdida pero feliz en un aula, después de un año complicado y sin saber que venía otro igual. De la que cumplió 25 en una ciudad nueva después de los 24, sorpresa tras sorpresa, y sin saber que era el último en Barcelona. De los 23 en Vilahate, feliz, y 20 en Villapum, un poquito rota. Los 19 empezando el Erasmus. Los 21 fueron los últimos en Vigo porque los 22 me llevaron a Barcelona. Creo que también estaría orgullosa la mini yo que cumplía ...
Llevo mucho tiempo queriendo escribir sobre este tema. Quizás me he animado porque me parece que por fin ha llegado el momento oportuno. La mayoría de los que leáis esto habéis visto o habéis oído hablar de 13 Reasons Why , esa serie sobre el acoso, sobre el bullying, sobre el suicidio adolescente o como queráis llamarlo. Pero esto no tiene que ver ni conmigo ni con la serie, sino con todos nosotros. El caso es que parece mentira que haga falta que Netflix vuelva viral algo como esto para que os deis cuenta de que existe. El caso es que, desgraciadamente, no es ficción. Vidas como la de Hannah, como la de Clay, como la de otros personajes... podrían ser las de alguien que conocéis. Podrían ser la de esa chica que siempre va sola y ese chico que no juega al fútbol. Podrían ser la de aquel que sufre todos esos susurros y risitas a su espalda, la de aquella que siente que ha hecho algo para merecerlo. La de los que nadie invita nunca. El caso es que tenéis que mirar más allá de la pa...
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